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(en
ruso, Sibir, ‘el Norte’), extensa región que comprende la parte
oriental de la región asiática de Rusia; limita al oeste con los
montes Urales, al norte con el océano Glacial Ártico, al este con el
océano Pacífico y al sur con China, Mongolia y Kazajstán. El término
Siberia designa a una región geográfica y ya no tiene significado
administrativo.
TERRITORIO Y RECURSOS
Siberia se puede dividir en tres importantes regiones fisiográficas.
La llanura de Siberia occidental ocupa el área situada entre los
Urales y el río Yeniséi, un gran territorio llano que está cubierto en
su mayoría por ciénagas. Entre los ríos Yeniséi y Lena se hallan las
mesetas centrales siberianas, cuya altitud oscila entre los 300 y los
1.200 metros. Al este hay un complejo sistema de cordilleras
montañosas. La línea orográfica compuesta por las cordilleras de
Yablonovi y Stanovói se extiende desde la frontera china hasta
alcanzar el mar de Ojotsk. Al suroeste se encuentran los montes Sayan
y Altái, más altos. Al noreste, donde se suceden una cadena de picos
volcánicos, algunos de los cuales aún están activos, se extiende la
península de Kamchatka.
Una red de grandes ríos,
como el Obi-Irtish, el Yeniséi, el Lena y el Kolima atraviesa Siberia.
Todos ellos fluyen hacia el norte hasta desembocar en el océano
Glacial Ártico, y están helados entre seis y nueve meses al año, por
lo que constituyen unas vías de transporte regional de poca
importancia. Entre los mayores ríos de Siberia, sólo el Amur fluye en
dirección este, hacia el Pacífico. El lago Baikal, al sur, es el lago
de agua dulce más grande de Asia y el lago más profundo del mundo.
Siberia tiene un clima continental extremo, con inviernos largos y
fríos, y veranos cortos y calurosos. En Verjóyansk, al norte, se han
registrado temperaturas de 33,9 °C en verano y de -69,4 °C en
invierno. Las precipitaciones son escasas en casi toda Siberia,
excepto en la costa del Pacífico. En muchas zonas la acumulación de
nieve es escasa.
Flora y fauna
La sección septentrional de Siberia, que se extiende a lo largo de
unos 400 km desde el océano Glacial Ártico hacia el sur, está ocupada
por la tundra (llanuras pantanosas sin árboles y donde predomina el
permafrost, suelo permanentemente helado en profundidad). La
superficie de la tundra se deshiela lo suficiente en verano como para
permitir una vegetación de vida corta (musgo, líquenes, plantas con
flores y arbustos achaparrados). Al sur, la tundra se transforma
gradualmente en un vasto cinturón de bosques de coníferas, la taiga.
Los árboles más frecuentes son el alerce, el pino, el cedro siberiano
y el abeto. En las franjas meridionales de la taiga, hay un cinturón
boscoso de transición formado por árboles caducifolios, como el
abedul, el sauce y el chopo.
La
fauna de Siberia es abundante y constituye una de las más importantes
fuentes de pieles del mundo. Entre los mamíferos más frecuentes de la
región se hallan el zorro, la nutria, el lobo, la liebre, el alce, el
reno, el oso polar y pardo, la marta cibelina, la foca y la morsa. En
la región del río Amur hay leopardos, tigres y antílopes.
Recursos naturales
Siberia es rica en recursos minerales, en especial carbón, oro,
mineral de hierro, gas natural y petróleo. La cuenca minera de
Kuznetsk, en Siberia occidental, tiene vastos depósitos de carbón.
Otros importantes yacimientos de carbón se hallan en Cheremjovo y
Minusinsk. Antiguamente, las minas siberianas producían la mayoría del
oro de Rusia, por lo que el país se convirtió en uno de los
principales productores mundiales. Desde la década de 1960 han sido
descubiertas reservas de gas natural y petróleo, especialmente al
noroeste y cerca de Yakutsk. Se ha construido un oleoducto desde las
refinerías de Irkutsk, en Siberia central, hasta la Rusia europea. Hay
también importantes yacimientos de uranio, níquel, cobre, manganeso,
diamantes, estaño y cobalto. Existen grandes centrales de energía
hidroeléctrica en Siberia, cerca de Irkutsk, Bratsk y Krasnoiarsk.
Población
En conjunto, Siberia presenta una población diseminada; la mayoría se
concentra en el suroeste. Casi todas las ciudades importantes se
hallan al sur, a lo largo de la línea ferroviaria del Transiberiano.
De oeste a este destacan Chelíabinsk, Omsk, Novosibirsk, Novokuznetsk,
Krasnoiarsk, Irkutsk, Jabárovsk y Vladivostok. Hay otros centros
urbanos importantes situados al norte, a lo largo de los principales
cursos fluviales, como Yakutsk, junto al río Lena.
La
gran mayoría de la población es rusa. Los pueblos siberianos
autóctonos suponen menos de 1 millón de personas, distribuidos entre
turcos-mongoles (buriatos, yakutos, altaicos y jakasia), ugrofineses (ostiak,
vogul, samoyedos, lapones), paleosiberianos (koriak, chukchi,
kamchadales, lamutos, ketos) y tungús (emparentados con pueblos que
habitan en países vecinos).
Economía
La industria siberiana produce metales y manufacturas metálicas,
tejidos, vehículos, equipamiento agrícola y materiales de
construcción. La mayor parte de los centros industriales se hallan en
el eje este-oeste, a lo largo del Transiberiano, cuyo trazado hasta la
costa pacífica se completó a principios del siglo XX. Sigue siendo,
junto a vías de transporte de construcción reciente, como la línea
ferroviaria Baikal-Amur (terminada en 1989), el mayor y mejor elemento
de conexión de la región. A causa de la dificultad para levantar
carreteras y líneas ferroviarias sobre el permafrost, el transporte
aéreo ha asumido una creciente importancia en los desplazamientos de
personas y en el transporte de mercancías.
La
agricultura en Siberia está extremadamente limitada debido al duro
clima y a los pobres suelos. No obstante, existen excelentes suelos
agrícolas al oeste y suroeste, desde los Urales al lago Baikal. Los
principales cultivos de la región son el trigo, la avena, el centeno y
la cebada; la cría de ganado y la industria lechera también son
importantes. En Siberia oriental se cultivan patatas (papas),
cereales, remolacha azucarera y lino. Durante el régimen soviético, la
zona cultivable se expandió, especialmente hacia el norte. Siberia
también tiene significativas industrias madereras y pesqueras.
HISTORIA
Antes de la conquista rusa, Siberia fue ocupada por varios pueblos
nómadas que vivían principalmente del pastoreo, la caza, la pesca y la
recolección, aunque la agricultura ya se practicaba en algunas zonas.
En general estos pueblos no formaban grandes estados organizados, sino
que llevaban una existencia tribal autónoma. Sin embargo, aparecieron
poderosos, aunque breves, estados en las franjas meridionales de
Siberia. Éste era un territorio poblado por fieros jinetes nómadas,
que estaban algo más avanzados cultural y políticamente que los
pueblos de la región boscosa del norte. En el siglo XIII, los
guerreros mongoles se extendieron por el sur de Siberia y
posteriormente invadieron Rusia. Durante los dos siglos siguientes los
mongoles dominaron Siberia meridional y occidental, además de Rusia.
Finalmente el Imperio mongol se debilitó y se desmembró en numerosos
reinos pequeños, uno de los cuales fue conocido como el janato
(o kanato, estado o jurisdicción de un kan) de Sibir, nombre de su
capital. De este estado proviene el nombre de Siberia.
La conquista rusa
Los exploradores procedentes de Nóvgorod cruzaron los Urales hasta el
noroeste de Siberia antes del siglo XII e impusieron un tributo a
algunas de las tribus locales. Sin embargo, la dominación más efectiva
tuvo que esperar al colapso del poder mongol y al auge de una
monarquía fuertemente centralizada en Rusia. La conquista comenzó
entre 1579 y 1582 con la expedición del aventurero ruso Yermak
Timoféievich, cuyos cosacos invadieron el janato de Sibir a
partir de 1580. El éxito de Yermak alentó más incursiones rusas; antes
de 1639 los rusos habían alcanzado la costa del Pacífico y
establecieron una red de fortalezas para controlar el vasto territorio
intermedio. La exploración rusa de la cuenca del Amur, en el extremo
sureste de Siberia, provocó un conflicto con China. Por el Tratado de
Nerchinsk (1689) Rusia renunció a las demandas sobre este territorio,
que recobró posteriormente en 1858.
La emigración rusa
Durante los siglos XVII y XVIII, el principal interés de Rusia en
Siberia fue el muy rentable comercio de pieles. Se exportaron grandes
cantidades de pieles siberianas a Europa y a China. Durante este
periodo, la población rusa de Siberia continuó siendo escasa a causa
de la dificultad en las comunicaciones, las duras condiciones
climáticas y las restricciones a la migración impuestas en la Rusia
europea. La inmigración a gran escala sólo comenzó a mediados del
siglo XIX; creció espectacularmente durante las últimas décadas del
gobierno zarista. Esta oleada fue estimulada por el exceso de
población en algunas regiones de la Rusia europea, la abolición de la
servidumbre en 1861 y la construcción de la línea ferroviaria del
Transiberiano, desde 1891 a 1900, que facilitó en gran parte el
transporte y las comunicaciones. El exilio a Siberia como castigo a
criminales y disidentes políticos comenzó casi inmediatamente después
de la conquista, pero se aceleró con el auge del movimiento
revolucionario ruso en el siglo XX.
El gobierno soviético
La Revolución Rusa de 1917 provocó la lucha por el control de Siberia
entre el régimen bolchevique y el Ejército Blanco, o
contrarrevolucionario, del almirante Alexandr Vasíliievich Kolchak.
Sus fuerzas fueron derrotadas finalmente y Siberia se integró en el
Estado soviético. Bajo mandato soviético se aceleró el desarrollo de
Siberia, al igual que su uso como lugar de exilio, de deportación y
castigo de disidentes políticos. Durante el gobierno de Stalin
(1928-1953), los campos de prisioneros en Siberia absorbieron millones
de víctimas, destinadas a vivir bajo un duro sistema de trabajos
forzados. Las condiciones brutales de estos campos, que provocaron la
muerte de millones de personas, han sido gráficamente descritas en las
obras de Alexandr Solzhenitsin y otros supervivientes. Los prisioneros
eran trasladados al GULAG —acrónimo del Glavnoie Uptavlenie
Laguerei (Dirección General de Campos de Concentración)—,
establecido en 1930 y responsable de la administración del sistema de
campos de trabajos forzados. Tras la muerte de Stalin la población de
estos campos descendió notablemente, aunque todavía se seguían
practicando las deportaciones a remotas e inhóspitas zonas de Siberia
como castigo para delincuentes comunes. Véase también Campo de
concentración.
Los
planes económicos soviéticos, que comenzaron con el primer plan
quinquenal de 1928, establecían arduos esfuerzos para desarrollar los
recursos minerales y el potencial industrial de Siberia. La
industrialización recibió un fuerte estímulo durante la II Guerra
Mundial, cuando gran parte de la actividad industrial se trasladó a
Siberia para protegerla del ataque alemán. Actualmente, Siberia
desempeña un importante papel en la economía rusa, pero todavía
afronta algunos de los problemas que impidieron su desarrollo en
épocas anteriores. Las enormes distancias y las adversas condiciones
geográficas y climáticas obstruyen la explotación de los recursos de
Siberia y demuestran que es un entorno difícil para la existencia
humana.
Términos.
Islas de Nueva
Siberia,
(en ruso, Novosibirskie Ostrová), archipiélago
al noreste de Rusia, situado en el océano Glacial Ártico dentro de la
región de Yakutsk, a 55 km de la costa rusa continental y separada de
ésta por el estrecho de Dmitrya Lapteva. Las islas tienen una
superficie total de unos 38.000 km2, dividiéndose en tres grupos
principales: al sur, separado por el estrecho de Sannikova, se
encuentran las islas Lyakhovskiy; al noreste las islas De Longa; las
cuatro islas centrales son Belkovskiy, Novaya Sibir, Kotel'nyy y
Fadeyevskiy. Las islas se exploraron hacia 1770 y han venido siendo la
ubicación de estaciones permanentes de investigaciones científicas
desde 1930 aproximadamente. Aquí se encuentra la tundra desértica,
cubierta de nieve la mayor parte del año. Entre su fauna se encuentran
especies como el zorro ártico y el ciervo del norte.
Husky siberiano, raza
de perro de trabajo originada hace muchos siglos en la región del
noreste de Siberia habitada por el pueblo chukchi. El husky es
empleado en Siberia como perro de trineo, guardián y de compañía. En
la primera década del siglo XX fue llevado a Alaska, donde, desde
entonces, ha sido un perro de trineo, especialmente entrenado para las
carreras, en las que también participa en Canadá y Estados Unidos,
países en los que es el perro más apreciado para este tipo de
competiciones. La popularidad del husky como animal de compañía ha
crecido en los últimos años gracias a su limpieza, docilidad,
inteligencia y elegante aspecto. Es un perro de tamaño mediano: los
machos miden entre 53 y 60 centímetros a la cruz y pesan de 23 a 27
kilos, las hembras miden entre 51 y 56 centímetros y pesan de 16 a 23
kilos. Los huskies tienen el pelaje doble, formado por un entrepelo
suave y espeso y una capa brillante y suave, lo que les da un aspecto
arreglado, en contraste con otros perros de trineo, mucho más
enmarañados, como el alaskan malamute o el perro esquimal. El color
del pelaje suele ser gris, negro o castaño, con numerosas manchas,
sobre todo en la cabeza. Tiene un cráneo mediano y más bien
redondeado, orejas tiesas de implante alto, ojos azules o castaños
(algunas veces uno de cada color), cuerpo fuerte y compacto, pecho
profundo y patas rectas y fuertes. El husky arrastra su cola, ancha y
muy cubierta de pelo, cuando está trabajando o descansando, y la
levanta en forma de hoz cuando está en situación de alerta.
El volcán
Koryakskaya, en
la península de Kamchatka, en Siberia oriental, es parte de una cadena
más grande constituida en su mayor parte por volcanes activos, situada
en la península que separa el mar de Ojotsk del mar de Bering y del
océano Pacífico. El volcán Koryakskaya, que se eleva a una altura de
3.456 m aproximadamente, está cerca de Petropávlovsk- Kamchatski, la
capital y principal ciudad de Kamchatka, una subdivisión política de
Rusia.
Los Chukchi,
pueblo del extremo oriente ruso, habitante de la península Chukchi en
el noreste de Siberia, en la costa asiática del estrecho de Bering.
Los chukchi constan de dos grupos: los chukchi nómadas criadores de
renos, que viven en la parte central de la península y cuyo medio de
subsistencia son las manadas de renos; y los chukchi marítimos, un
pueblo pescador y sedentario, cazador de focas, que vive en poblados
en las costas del océano Ártico y del mar de Bering. Estos dos grupos
de economías diferentes mantienen, sin embargo, una relación
solidaria. Los chukchi hablan una lengua perteneciente a la familia
lingüística denominada paleo-asiática o paleosiberiana, y su religión
es una forma de chamanismo (en el que un sacerdote o chamán afirma
poder comunicarse con los dioses). Su organización social se basa en
los clanes; también es importante el varat, una asociación de
diferentes familias constituida con el fin de prestarse ayuda mutua.
Sus tierras forman parte de la Circunscripción nacional de los chukchi
Yakuto,
pueblo turco- mongol de la familia lingüística altaica, habitante del
noreste de Siberia y que constituye la mayor parte de la población de
la región autónoma de Yakutia. Los yakuto poseen una rica mitología.
Aunque muchos se convirtieron al cristianismo a principios del siglo
XVIII, tras ser sometidos por los rusos, el chamanismo original aún
marca su vida religiosa, sobre todo en el norte. A diferencia de otros
pueblos siberianos, los yakuto no han disminuido en número; más bien
han aumentado de forma considerable. Su economía es una mezcla de
prácticas tradicionales y modernas. Algunos siguen llevando una vida
nómada, dedicados a la caza, las pieles y la pesca. Otros, por
influencia rusa, han adoptado métodos agrícolas modernos y han
colectivizado tareas como la cría de ganado. A pequeña escala han
llegado a comercializar la pesca.
Taiga,
término ruso que designa al área boscosa constituida por coníferas que
se extiende por el norte de Eurasia y Norteamérica, entre los
territorios ocupados por las praderas de los climas templados y la
tundra de la región polar, aunque originalmente se asociaba al clima
continental frío de Siberia. Las escasas especies arbóreas que se
desarrollan en estas latitudes, representadas por las piceas, pinos
silvestres, abetos, alerces y abedules plateados, se adaptan a las
difíciles condiciones climáticas (troncos resistentes y hojas
aciculares y coriáceas que reducen la transpiración), ya que tienen
que soportar fuertes vientos y temperaturas muy bajas durante los
largos y fríos inviernos, cuando las precipitaciones son
fundamentalmente en forma de nieve. Para algunos autores, el término
taiga es sinónimo de bosque boreal. En algunas áreas, concretamente en
el norte de Canadá y Alaska, la zona de taiga está ocupada por
notables extensiones de muskeg, vocablo que alude a un suelo
turboso o cubierto de musgo.
Yeniséi,
río de Rusia, en Siberia central, de unos 4.093 km de longitud. Nace
en los montes Sayan de la unión del Gran Yeniséi (Biy-Khem) y
el Pequeño Yeniséi (Ka-Khem), en la parte oriental de Tuva, y
fluye normalmente en dirección norte. El cauce turbulento del Yeniséi
a su paso por una profunda garganta situada en los montes Sayan se
vuelve más tranquilo al sur de Krasnoiarsk, antes de pasar
sucesivamente por una región dedicada al cultivo de cereales, por la
taiga, una región donde abundan los bosques de coníferas, y por la
tundra. Desemboca en el golfo del Yeniséi, un brazo del mar de Kara
formando un estuario de 160 km de largo y de hasta 64 km de ancho. La
cuenca del Yeniséi ocupa un área de 2,6 millones de km2 y desagua 19,8
millones de litros por segundo. El río es navegable a lo largo de unos
2.900 km, excepto en los meses en que normalmente permanece helado, de
noviembre a mayo. Sus afluentes principales son el Kan, el Angará, el
Kureyka, el Abakan y los ríos Tunguska Superior, Pedregoso e Inferior.